Nuestra historia
Antes de ser padre, ya sabía algo que la mayoría no sabe.
Trabajé un tiempo moderando contenido para una red social muy popular entre adolescentes. Cada día revisaba lo que la gente sube y decidía qué se quedaba y qué se borraba. Vi de cerca lo que de verdad circula ahí dentro, sin filtrar, antes de que cualquier sistema o persona lo detecte. Mucho antes de que existiera Ready4phones, esa experiencia ya me empujaba a querer proteger a los niños y niñas de todo ese contenido inapropiado. Fue uno de los motivos que me llevaron a construir esta app, no el único, como vas a ver.
El segundo motivo llegó unos años después, en casa.
Mis hijos tenían 11 años cuando empezaron a pedirme un móvil. Yo les decía que a los 13. Aguantaron hasta esa fecha, no sin presión, incluso llegaron a proponerme un contrato por escrito, con sus propias condiciones, para convencerme. Lo firmamos. Y, como pasa tantas veces, ese papel se quedó en poco más que eso: un papel desactualizado, olvidado en un cajón.